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viernes, 15 diciembre 2017

Dr. kiskesabe

Naranjas y presión alta.

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naranjas
STAFF SOLES.- En los últimos meses se han presentado varios pacientes muy semejantes entre sí, tanto en los síntomas que los aquejan así como en sus posibles causas.
Se trata principalmente de hombres, entre los 40 y 60 años de edad, quejándose de dolores de cabeza, mareos, palpitaciones en el pecho, algunos con dolor en el brazo izquierdo y en el área cardiaca, como opresión, o como si tuvieran un globo atorado que en ocasiones les corta la respiración. A otros se les va el sueño y se la pasan dando vueltas en la cama durante varias noches seguidas.
Uno de estos pacientes se presentó sumamente asustado porque el dolor del pecho era muy frecuente y le preocupaba mucho padecer del corazón. Recordó que su padre de 80 años murió de un paro cardíaco. Aumentó su miedo a morir del corazón a sus 45 años. Para su fortuna, los datos clínicos del dolor del pecho no eran propios de corazón ya que le aparecía en reposo, a diferencia del dolor cardíaco que aparece casi siempre en relación con el esfuerzo. Se le hizo un estudio electrocardiográfico de corazón y resultó normal. No fumaba, ni bebía alcohol, no practicaba ningún deporte, su vida era solo para trabajar. Estaba en su peso normal y sus estudios de sangre como el colesterol, triglicéridos, azúcar eran normales. No había causa evidente para explicar sus quejas.
Otro paciente se presentó inquieto porque le había subido la presión arterial hasta 160/110. Era la primera vez que le subía, Le dijeron que era muy grave, le aplicaron una tableta sublingual y le indicaron que hiciera su testamento porque podría morir en cualquier momento de un infarto o de una hemorragia cerebral. Sin embargo, sus estudios de sangre: azúcar, colesterol, triglicéridos, salieron normales. Una radiografía de tórax mostró el corazón normal. Un electrocardiograma también fue normal. Aparentemente estaba sano, al menos físicamente. La presión se normalizó rápidamente.
Un tercer caso se presentó con dolor de cabeza intenso, lo tuvieron que inyectar en la vena, le indicaron tratamiento para la presión alta, a pesar de que cuando tenía el dolor de cabeza su presión era normal, de 130/80, según el paciente, su médico le indicó tratamiento para evitar que le subiera la presión ya que esta podría ser la causa de su dolor de cabeza, que probablemente en su casa le había subido pero que en el momento de la consulta ya se había normalizado. Cuando se presentó a consulta con este médico tecleador, la presión arterial era baja, con 90/60, tenía dolor de cabeza pero ahora como consecuencia de intoxicación con medicamentos para la presión alta. Estaba excedido de dosis.
Lo que tenían muy en común estos tres pacientes es que eran originarios de varias de las zonas naranjeras vecinas de esta ciudad. Algunos de ellos participaron en la manifestación de tirar su cosecha en protesta por el bajo precio de su producto. Les resulta más barato dejarla caer que cortarla y venderla. Apremiados por las deudas, con hijos estudiando fuera de su lugar de origen, con la gasolina aumentando cada mes, y actualmente con el pavor que inspira la sequía y el hecho de que son monoproductores, no porque críen monos, sino por que a la tierra le siembran solo un producto como la naranja, por lo que no cuentan con otra fuente de ingresos, todo esto los conduce a un estado de angustia y ansiedad ante el futuro económico incierto, que les quita el sueño, el insomnio produce agotamiento y cansancio cerebral, lo que aumenta el estrés nervioso y con ello la liberación de adrenalina, una de las hormonas responsables de las manifestaciones de molestias físicas, se hace un círculo vicioso interminable que se manifiesta en sufrimiento físico con cambios normales en la presión arterial, el dolor de cabeza o del pecho, entre otros.
Uno de los enfermos a los que les expliqué la forma en que el precio bajo de la naranja era una de las causas de sus males me cuestionó acerca de porque uno de sus compadres que estaba peor de endeudado que él, no se veía enfermo, sino por el contrario, tal parecía que no debía nada y que no tenía ningún problema. La respuesta es que cada sujeto es diferente. Ante el mismo estímulo, cada individuo reacciona de acuerdo a sus genes, su propia personalidad y carácter, su educación su cultura y su forma de ver la vida y sus problemas.
Otro me preguntó si había alguna medicina para resolver sus males desde la raíz. Le informé que en cuanto suba el precio de la naranja probablemente sus males desaparecerán como por arte de magia, Estos problemas no se pueden resolver con farmacia.
Mientras tanto, a estos pacientes se les orientó lo más amplio posible que para el estrés producido por el precio bajo de la naranja, por el momento solo con dosis mínimas de relajantes no sedantes podría ayudarles a controlar sus síntomas, esperando que mejore la economía y con ello su salud mental.

Médico 17 vs médico 111. 3

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Por Dr. Kiskesabe

El filósofo de Güemez nos enseña que un MEDICO 111 es aquel que empieza con uno, sigue con uno y acaba con uno. De acuerdo con lo anterior, el médico 17 es el que teme acabar con uno, el que posiblemente tiene cola que le pisen. Los 16 médicos tapatíos acusados de negligencia, pusieron en alerta al resto del gremio médico ya que cualquiera que ejerza la medicina está expuesto a cometer errores, daños médicos y en consecuencia, denuncias o quejas a la comisión nacional de arbitraje médico o demandas penales como la de los 16.

Errores médicos múltiples.

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Por Dr. Kiskesabe

El movimiento del #yo soy médico 17, se solidariza con 16 médicos acusados de homicidio culposo. Los médicos están indignados por el epíteto de homicidas y por la cantidad de médicos involucrados, todo el equipo de alta especialidad de un hospital de pediatría. Dicen que eso no puede ser, que no debe ser. No lo creen. ¿Es esto posible?

Crisis hipertensivas falsas

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Por Dr. Kiskesabe

Una verdadera crisis hipertensiva es aquella que se acompaña de elevación sostenida de la presión arterial por encima de 210/120. Este término solo indica la detección de una elevación de las cifras de presión arterial, más no indica la gravedad de un enfermo. Por lo anterior, en la práctica cotidiana el término CRISIS HIPERTENSIVA se presta a confusión y engloba a las elevaciones tensionales agudas sin peligro alguno, así como a las verdaderas emergencias hipertensivas.

Embarazo y parto medicalizados

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Dr. kiskesabe

Hace unos días, al interrogar los antecedentes de una paciente de 75 años de edad, originaria de algún poblado serrano, le pregunté: