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martes, 21 agosto 2018

SE VIENE ABAJO, UNA MÁS DE SUS PROMESAS El presidencial, el avión que no venderá AMLO

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*Para cuando López Obrador tome protesta como presidente de México, se habrá pagado menos del 20 por ciento del costo total del avión presidencial, y al concluir su administración todavía faltarán tres años para poder venderlo, pues el contrato de compra mediante arrendamiento financiero concluye hasta 2027. Su venta, una más de sus mentiras.

STAFF SOL YUCATÁN

Ciudad de México.- A lo largo de su campaña por la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador prometió al electorado que una vez llegando al Palacio Nacional vendería el avión presidencial (Boeing 787-8 Dreamliner) al considerarlo sumamente costoso y una ofensa para los mexicanos.
Sin embargo, al igual que en otros ofrecimientos como bajar el precio de las gasolinas, el presidente electo no podrá cumplir su palabra.

Desde la primera ocasión en que aseguró que llegando a la Presidencia de México vendería la aeronave que utiliza el aún presidente Peña Nieto, López Obrador demostró su ignorancia y desconocimiento sobre los términos en que fue adquirida por el Gobierno de México.
López Obrador asumirá la Presidencia de la Republica el próximo 1 de diciembre, y para esa fecha solamente se habrá cubierto el 19.18 por ciento del costo total de la aeronave, que a precios del 2018 asciende a siete mil 560 millones 72 mil 713 pesos.
Cubiertos 560 millones 46 mil 933 pesos de inversión programada este año para dicha adquisición, se habrán pagado un mil 450 millones 393 mil 068 pesos en forma acumulada durante seis años. Pero aún se tendrá un adeudo por seis mil 109 millones 679 mil 645 pesos.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación para este año, se aprobó una inversión por 451 millones 492 mil 004 pesos para financiar la compra de la citada aeronave.
Cada año el costo de la aeronave, financiada a 15 años, aumenta, como ha sucedido desde el 2013, año en que se realizó el primer pago anual.
El avión presidencial no podrá venderse sino hasta dentro de nueve años, es decir hasta el 2027, año en que concluye el contrato de arrendamiento financiero que se firmó con la compañía fabricante.

Cuando concluya el contrato –fecha en que López Obrador ya no será presidente, pues su administración termina en 2024- el avión pasará a formar parte de la Secretaría de la Defensa Nacional.
López Obrador tendrá que utilizarlo, pero como seguramente no lo hará por considerarlo un agravio para el pueblo, de todas formas tendrá que seguirse pagando.

ARRENDAMIENTO FINANCIERO

El costo total del avión presidencial que ofreció vender López Obrador incluyendo ingeniería, instalación de sistemas, adecuaciones de estructura, equipamiento de cabina, certificaciones y un paquete de refacciones, fue de 218.7 millones de dólares, o sea poco más de siete mil 560 millones de pesos a precios actuales.
El arrendamiento financiero, alquiler con derecho de compra, es un contrato mediante el cual el arrendador (fabricante del avión) traspasa el derecho a usar un bien a un arrendatario (Gobierno Federal), a cambio del pago de rentas durante un plazo determinado (en este caso 15 años), al término del cual el arrendatario tiene la opción de comprar el bien arrendado pagando un precio determinado, devolverlo o renovar el contrato.
El arrendamiento financiero es el instrumento comúnmente utilizado para la compra de este tipo de activos, que permite diferir su pago en el tiempo y con ello reducir el impacto presupuestal en un momento determinado, a fin de no afectar otros rubros del gasto público.

La mecánica fue la siguiente: el Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras) le otorgó un crédito a la Secretaría de la Defensa Nacional en la operación de arrendamiento financiero para la adquisición de la aeronave, lo que significa que el Ejército habrá de amortizarlo con el tiempo.
La compra del avión presidencial fue acordada en el 2012, durante el último año de gobierno de Felipe Calderón, por seis mil 94 millones 689 mil 887 pesos en total.
En el 2014, la deuda ya era por seis mil 308 millones 491 mil 331 pesos. Durante el tercer año de la administración de Peña Nieto, en el 2015, se cubrieron 410 millones 510 mil 427 pesos de seis mil 769 millones 996 mil 885 pesos que ya se debían a esa fecha.
En el 2016, la deuda ascendía a seis mil 983 millones 251 mil 790 pesos. El año pasado la deuda sumaba siete mil 214 millones 686 mil 82 pesos.

Hasta mayo pasado, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se habían destinado para el pago de la aeronave 179 millones 687 mil 408 pesos, de un monto de inversión para todo el año programada por 560 millones 46 mil 933 pesos.

DE LA TRAGEDIA A LA COMPRA

El 11 de noviembre de 2011, el entonces secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, murió en un trágico accidente a bordo de un helicóptero del Estado Mayor Presidencial que se estrelló en Chalco, Estado de México, en el que también perdieron la vida los acompañantes del funcionario y de los miembros de la tripulación.
A partir de esa tragedia, en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2012 (aprobado en septiembre de 2011), los diputados exhortaron al Gobierno Federal a que hiciera los ajustes presupuestales para renovar el avión, así como el resto de las aeronaves asignadas a la Presidencia de la República.
Lo anterior fue con el propósito de garantizar la seguridad del Presidente de la República y los secretarios de despacho de la administración pública federal.

En atención al exhorto del Congreso, y con base en la evaluación técnica y operativa realizada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), así como en las condiciones económicas analizadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en noviembre de 2012 el Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras) concretó el contrato de arrendamiento financiero de la aeronave Boeing 787-8.

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