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martes, 19 junio 2018

SIN LINEA

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graco ramirez

***Otro iluso "presidenciable": Graco Luis Ramírez Garrido Abreu

José SANCHEZ LOPEZ

LA trayectoria del tabasqueño, que no morelense, GRACO LUIS RAMÍREZ
GARRIDO ABREU, le ha valido al chapulinezco personaje sobrevivir en la
política casi medio siglo, desde que fue dirigente estudiantil y luego
se coló al Movimiento del 68,

Su carrera, más de oscuros que de claros, no ofrece nada trascendente.

Sus puntos sobresalientes han sido y siguen siendo: promesas
incumplidas, irregularidades en su mandato, presuntos vínculos con el
crimen organizado, nepotismo, desvío de fondos, aumento de la deuda
del Estado, "sablista" (le da por pedir prestado) y, lo que faltaba,
retención y desvió de víveres destinados a los damnificados por el
terremoto, para "regalarlos" durante su campaña porque ya se ve como
candidato a la Presidencia de la República.

Bueno, al menos esa es la idea del todavía militante del desquebrajado
PRD, al que advierte que si no es nominado, lo deja.

Cuando tomó posesión como gobernador de Morelos, el uno de octubre
2012, se comprometió a que en menos de tres meses remediaría el
desastre que le dejaron sus antecesores panistas: SERGIO ESTRADA
CAJIGAL y MARCO ADAME CASTILLO.

Hoy, la entidad se desmorona, no sólo por los terribles sismos, sino
por la inseguridad prohijada por el co-gobierno que ha implantado el
crimen organizado.

GRACO, un político que suele manifestarse con la izquierda pero que
cobra con la derecha, ha originado que Morelos ocupe el nada honroso
primer lugar en extorsión, aunque también es líder en el robo con
violencia y ostenta el tercer lugar en secuestro, además de que, por
su situación geográfica, desde hace décadas sigue siendo santuario de
poderosos capos.

Denuncias de ataques a turistas, amenazas de bomba, atentados contra
funcionarios, feminicidios, fosas clandestinas, motines en penales,
etcétera, pero GRACO replica: "es una colusión de intereses, una
guerra sucia para hacerme daño".

De la inseguridad culpó desde entonces a su titular de la Secretaría
de Seguridad Pública estatal, ALICIA VAZQUEZ LUNA y la sustituyó por
JESUS ALBERTO CAPELLA IBARRA.

La situación empeoró. Ahora Morelos está peor.

Lo ubican en último lugar en desarrollo económico, educativo y social,
pero el primero en criminalidad, sin soslayar los problemas en las
finanzas del estado al que endeudó con más de 5 mil millones de pesos.

Cuando asumió el cargo la deuda era de mil 377 millones de pesos.

El empresario argentino, CARLOS AHUMADA KURTZ, en su libro "Derecho de
Réplica", señala que cuando conoció a GRACO era el perrito faldero de
ROSARIO ROBLES BERLANGA y que varias veces le pidió dinero, hasta que
se hartó de prestarle cerca de medio millón de pesos.

GRACO aceptó que si le pidió dinero, "pero poquito, sólo 50 mil pesos
y se los pagué, pero quería cobrarme 500 mil de intereses", dijo.

Apenas en marzo, aparecieron narcomantas en las que señalan a GRACO
como protector de SANTIAGO MAZARI MIRANDA, "El Carrete", líder del
grupo criminal de "Los Rojos", implicado en la desaparición de los 43
estudiantes normalistas de Ayotzinapa.

Pero en lo que de plano no tiene parangón, es el rubro del nepotismo:

A su hermano RAFAEL BOLIVAR, lo acomodó como subsecretario de
Desarrollo Urbano; su esposa, ELENA CEPEDA DE LEON, presidenta del DIF
estatal; su hijo RODRIGO, presidente del Comité Ejecutivo Estatal; su
nuera, MONICA REYES, pareja sentimental de PABLO RAMIREZ GARRIDO
DURON, hijo de su primer matrimonio, secretaria de Turismo y cómo no
podía dejar desprotegida a su ex esposa, OLGA DURON VIVEROS, la nombró
coordinadora general del Instituto Morelense de Radio y Televisión.

JAVIER PEREZ DURON, sobrino de su ex, fiscal general de Morelos;
RICARDO OLMOS, primo de su esposa ELENA, subdirector de Recursos
Materiales; ALBERTO BARONA, JORGE MESSEGUER, MIREYA GALLY, JORDI
MESSEGUER y algunos otros "cuates", también fueron acomodados.

La última de GRACO es que le importó sorbete la terrible tragedia del
sismo del ya cabalístico y trágico 19 de septiembre, que dejó cientos
de miles de damnificados, y quiso apoderarse de las toneladas de
víveres que millones de ciudadanos, esos sí, desinteresadamente,
enviaron a sus hermanos en desgracia.

El inefable GRACO ordenó a su incondicional jefe policiaco, CAPELLA
IBARRA que interceptara cualquier envío de ayuda y lo llevara a la
gubernatura.

Pretendía almacenarlas, para después, en su sueño guajiro de estar ya
en plena campaña presidencial, ofrecerlas a cambio de votos.

Sin embargo las acusaciones del obispo de Cuernavaca, RAMÓN CASTRO y
demás señalamientos públicos lo obligaron a recular y frustraron sus
planes.

¿Se imagina un ente así como presidente? ¿Cómo formaría su gabinete?
¿Qué guardaría para mejores ocasiones?

¡La locura!***NO ANHELES EL BIEN FUTURO, QUE NI EL PRESENTE LO TIENES
SEGURO.***AU REVOIR.

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